Cada día se aderezaba un toro, seis ovejas escogidas y aves; cada diez días encargaba vino de todas clases en abundancia. Y a pesar de esto nunca reclamé la pensión que me correspondía como gobernador, porque bastante agobiado estaba ya el pueblo.
Cada día se aderezaba un toro, seis ovejas escogidas y aves; cada diez días encargaba vino de todas clases en abundancia. Y a pesar de esto nunca reclamé la pensión que me correspondía como gobernador, porque bastante agobiado estaba ya el pueblo.