Luego me despojé de mi manto, diciendo: –Así despoje Dios de su casa y de sus bienes al que no cumpla su palabra, y que se quede despojado y sin nada. Toda la asamblea respondió: –Amén. Y alabó al Señor. El pueblo cumplió lo prometido.
Luego me despojé de mi manto, diciendo: –Así despoje Dios de su casa y de sus bienes al que no cumpla su palabra, y que se quede despojado y sin nada. Toda la asamblea respondió: –Amén. Y alabó al Señor. El pueblo cumplió lo prometido.