¡Aquí estoy yo contra ti! –oráculo del Señor de los ejércitos–. Arderán humeando tus carros y la espada devorará tus cachorros, extirparé de la tierra tus presas y no volverá a sonar la voz de tus mensajeros.
¡Aquí estoy yo contra ti! –oráculo del Señor de los ejércitos–. Arderán humeando tus carros y la espada devorará tus cachorros, extirparé de la tierra tus presas y no volverá a sonar la voz de tus mensajeros.