Mi enemiga al verlo se cubrirá de vergüenza, la que me decía: ¿Dónde está tu Dios? Mis ojos gozarán pronto viéndola pisoteada como barro de la calle.
Mi enemiga al verlo se cubrirá de vergüenza, la que me decía: ¿Dónde está tu Dios? Mis ojos gozarán pronto viéndola pisoteada como barro de la calle.