Mas él se volvió y, viendo a los discípulos, reprendió a Pedro:
—¡Aléjate de mi vista, Satanás! Tus pensamientos son los de los hombres, no los de Dios.
Mas él se volvió y, viendo a los discípulos, reprendió a Pedro:
—¡Aléjate de mi vista, Satanás! Tus pensamientos son los de los hombres, no los de Dios.