Luego Moisés lo recibió de sus manos y lo dejó quemarse sobre el altar del holocausto.
Fue un sacrificio de consagración: ofrenda de aroma que aplaca al Señor.
Luego Moisés lo recibió de sus manos y lo dejó quemarse sobre el altar del holocausto.
Fue un sacrificio de consagración: ofrenda de aroma que aplaca al Señor.