La pierna del tributo y el pecho agitado ritualmente, que se ofrecen con la ofrenda de la grasa, agitándolos ritualmente ante el Señor, te pertenecen a ti y a tus hijos como porción perpetua. Así lo ha ordenado el Señor.
La pierna del tributo y el pecho agitado ritualmente, que se ofrecen con la ofrenda de la grasa, agitándolos ritualmente ante el Señor, te pertenecen a ti y a tus hijos como porción perpetua. Así lo ha ordenado el Señor.