Al cuarto día madrugó y se preparó para marchar. Pero el padre de la chica le dijo: —Repara antes tus fuerzas, prueba un bocado y luego te irás.
Al cuarto día madrugó y se preparó para marchar. Pero el padre de la chica le dijo: —Repara antes tus fuerzas, prueba un bocado y luego te irás.