Corrió la voz entre los de Gaza: —¡Ha venido Sansón! Entonces lo cercaron y se quedaron vigilando junto a la puerta de la ciudad. Toda la noche estuvieron tranquilos, diciéndose: —Al amanecer lo matamos.
Corrió la voz entre los de Gaza: —¡Ha venido Sansón! Entonces lo cercaron y se quedaron vigilando junto a la puerta de la ciudad. Toda la noche estuvieron tranquilos, diciéndose: —Al amanecer lo matamos.