Sus padres le contestaron: —¿No hay ninguna mujer en tu parentela y en todo el pueblo para que vayas a buscarte una chica entre esos filisteos incircuncisos? Pero Sansón insistió a su padre: —Pídemela para esposa, porque esa me gusta.
Sus padres le contestaron: —¿No hay ninguna mujer en tu parentela y en todo el pueblo para que vayas a buscarte una chica entre esos filisteos incircuncisos? Pero Sansón insistió a su padre: —Pídemela para esposa, porque esa me gusta.