La fama de Judit fue en aumento. Vivió en casa de su marido hasta la edad de ciento cinco años. Dejó libre a su servidora y murió en Betulia, la enterraron en la sepultura de su marido, Manasés,
La fama de Judit fue en aumento. Vivió en casa de su marido hasta la edad de ciento cinco años. Dejó libre a su servidora y murió en Betulia, la enterraron en la sepultura de su marido, Manasés,