Todo Israel, los ancianos, los escribas y los jueces estaban a ambos lados del arca, frente a los sacerdotes levitas portadores del arca de la alianza del Señor. Tanto el extranjero como el nativo: la mitad hacia el monte Garizín, la otra mitad hacia el monte Ebal, como había mandado Moisés, siervo del Señor, cuando bendijo por primera vez al pueblo israelita.
