Cuarenta años tenía yo cuando Moisés, siervo del Señor, me envió desde Cades Barnea a reconocer el país, y volví con una información fidedigna.
Cuarenta años tenía yo cuando Moisés, siervo del Señor, me envió desde Cades Barnea a reconocer el país, y volví con una información fidedigna.