Tú, Señor, me examinas y me conoces; tú sabes cuál es mi actitud contigo; apártalos como a ovejas destinadas al matadero, resérvalos para el día del sacrificio.
Tú, Señor, me examinas y me conoces; tú sabes cuál es mi actitud contigo; apártalos como a ovejas destinadas al matadero, resérvalos para el día del sacrificio.