Todo esto lo hicieron mis manos, y así existió todo esto –oráculo del Señor–. Pero en ése pondré mis ojos: en el humilde y en el abatido que se estremece ante mis palabras.
Todo esto lo hicieron mis manos, y así existió todo esto –oráculo del Señor–. Pero en ése pondré mis ojos: en el humilde y en el abatido que se estremece ante mis palabras.