Pasados tres días convocó a los judíos principales y, cuando se reunieron, les habló:
—Hermanos, aunque no hice nada contra el pueblo o las costumbres paternas, los de Jerusalén me entregaron preso a los romanos.
Pasados tres días convocó a los judíos principales y, cuando se reunieron, les habló:
—Hermanos, aunque no hice nada contra el pueblo o las costumbres paternas, los de Jerusalén me entregaron preso a los romanos.