¡Señor, he oído tu fama; Señor, he visto tu obra! Realízala, ahora, en nuestra vida manifiéstala, en nuestros días, y aunque estés enojado acuérdate de la compasión.
¡Señor, he oído tu fama; Señor, he visto tu obra! Realízala, ahora, en nuestra vida manifiéstala, en nuestros días, y aunque estés enojado acuérdate de la compasión.