Y dijo:
–Señores míos, les ruego que pasen a hospedarse a la casa de este servidor. Lávense los pies y por la mañana seguirán su camino.
Contestaron:
–No; pasaremos la noche en la plaza.
Y dijo:
–Señores míos, les ruego que pasen a hospedarse a la casa de este servidor. Lávense los pies y por la mañana seguirán su camino.
Contestaron:
–No; pasaremos la noche en la plaza.