que no aceptaré ni una hebra ni una correa de sandalia ni nada de lo que te pertenezca; no vayas a decir luego que has enriquecido a Abrán.
que no aceptaré ni una hebra ni una correa de sandalia ni nada de lo que te pertenezca; no vayas a decir luego que has enriquecido a Abrán.