El alimento que yo te daba –la mejor harina, miel y aceite te daba de comer– también se lo ofreciste como ofrenda de aroma que aplaca –oráculo del Señor–.
El alimento que yo te daba –la mejor harina, miel y aceite te daba de comer– también se lo ofreciste como ofrenda de aroma que aplaca –oráculo del Señor–.