Vi a los querubines levantar las alas, remontarse del suelo –sin separarse de las ruedas– y salir. Y se detuvo junto a la puerta oriental de la casa del Señor; mientras tanto, la gloria del Dios de Israel sobresalía por encima de ellos.
Vi a los querubines levantar las alas, remontarse del suelo –sin separarse de las ruedas– y salir. Y se detuvo junto a la puerta oriental de la casa del Señor; mientras tanto, la gloria del Dios de Israel sobresalía por encima de ellos.