Y al medirlo en el celemín, no le sobraba al que había recogido más, ni le faltaba al que había recogido menos: había recogido cada uno lo que podía comer.
Y al medirlo en el celemín, no le sobraba al que había recogido más, ni le faltaba al que había recogido menos: había recogido cada uno lo que podía comer.