Comió Jacob hasta saciarse,
engordó mi cariño, y tiró coces –
estabas gordo y cebado y corpulento–
y rechazó a Dios, su creador;
deshonró a su Roca salvadora.
Comió Jacob hasta saciarse,
engordó mi cariño, y tiró coces –
estabas gordo y cebado y corpulento–
y rechazó a Dios, su creador;
deshonró a su Roca salvadora.