Cuando Meribaal, hijo de Jonatán, hijo de Saúl, se presentó ante David, cayó con el rostro en tierra y se postró. David le dijo: –¿Eres Meribaal? Él respondió: –Sí, para servirte.
Cuando Meribaal, hijo de Jonatán, hijo de Saúl, se presentó ante David, cayó con el rostro en tierra y se postró. David le dijo: –¿Eres Meribaal? Él respondió: –Sí, para servirte.