El rey le preguntó: –¿Y no queda ya nadie de la familia de Saúl a quien yo pueda favorecer por amor de Dios? Sibá le respondió: –Queda todavía un hijo de Jonatán, lisiado de ambos pies.
El rey le preguntó: –¿Y no queda ya nadie de la familia de Saúl a quien yo pueda favorecer por amor de Dios? Sibá le respondió: –Queda todavía un hijo de Jonatán, lisiado de ambos pies.