David se volvió para bendecir a su casa, y Mical, hija de Saúl, salió a su encuentro y dijo: –¡Hoy sí que se ha lucido el rey de Israel, desnudándose a la vista de las criadas de sus ministros, como lo haría un bufón cualquiera!
David se volvió para bendecir a su casa, y Mical, hija de Saúl, salió a su encuentro y dijo: –¡Hoy sí que se ha lucido el rey de Israel, desnudándose a la vista de las criadas de sus ministros, como lo haría un bufón cualquiera!