Se ponía temprano junto a la entrada de la ciudad, llamaba a los que iban con algún pleito al tribunal del rey y les decía: –¿De qué población eres? El otro respondía: –Tu servidor es de tal tribu israelita.
Se ponía temprano junto a la entrada de la ciudad, llamaba a los que iban con algún pleito al tribunal del rey y les decía: –¿De qué población eres? El otro respondía: –Tu servidor es de tal tribu israelita.