Luego subió a la cama y se echó sobre el niño, boca con boca, ojos con ojos, manos con manos; permaneció recostado sobre él y la carne del niño fue entrando en calor.
Luego subió a la cama y se echó sobre el niño, boca con boca, ojos con ojos, manos con manos; permaneció recostado sobre él y la carne del niño fue entrando en calor.