En cambio, Menelao, gracias a la avaricia de los poderosos, se mantuvo en el mando, progresando en maldad, convirtiéndose en el mayor adversario de sus conciudadanos.
En cambio, Menelao, gracias a la avaricia de los poderosos, se mantuvo en el mando, progresando en maldad, convirtiéndose en el mayor adversario de sus conciudadanos.