Ante el ataque de Lisímaco, unos con piedras, otros con estacas y algunos tomando a puñados la ceniza esparcida allí, las arrojaban violentamente contra la tropa.
Ante el ataque de Lisímaco, unos con piedras, otros con estacas y algunos tomando a puñados la ceniza esparcida allí, las arrojaban violentamente contra la tropa.