Luego ordenó: –Dispérsense entre la gente y díganles que cada uno me traiga su toro o su oveja; degüéllenlos aquí y coman; pero no pequen contra el Señor comiendo carne con sangre. Cada uno llevó lo que tenía, y Saúl degolló allí los animales.
Luego ordenó: –Dispérsense entre la gente y díganles que cada uno me traiga su toro o su oveja; degüéllenlos aquí y coman; pero no pequen contra el Señor comiendo carne con sangre. Cada uno llevó lo que tenía, y Saúl degolló allí los animales.