Ana se excusó para no subir, diciendo a su marido: –Cuando destete al niño, entonces lo llevaré para presentárselo al Señor y que se quede allí para siempre.
Ana se excusó para no subir, diciendo a su marido: –Cuando destete al niño, entonces lo llevaré para presentárselo al Señor y que se quede allí para siempre.