Pero cuando avisaron al rey Salomón que Joab se había refugiado en el santuario del Señor y que estaba junto al altar, Salomón le envió este mensaje: –¿Qué te pasa que te refugias junto al altar? Joab respondió: –Tuve miedo y he buscado asilo junto al Señor. Entonces Salomón ordenó a Benayas, hijo de Yehoyadá: –¡Vete a matarlo!
