Marchó hacia Siria con pretextos pacíficos, y la gente de las ciudades le abría las puertas y salía a recibirlo, porque el rey Alejandro había dado orden de hacerle recibimientos, por ser su yerno.
Marchó hacia Siria con pretextos pacíficos, y la gente de las ciudades le abría las puertas y salía a recibirlo, porque el rey Alejandro había dado orden de hacerle recibimientos, por ser su yerno.