pero, castigándolos poco a poco, les diste ocasión de arrepentirse, sabiendo que eran malos por naturaleza, perversos de nacimiento, y que su manera de ser no cambiaría nunca.
pero, castigándolos poco a poco, les diste ocasión de arrepentirse, sabiendo que eran malos por naturaleza, perversos de nacimiento, y que su manera de ser no cambiaría nunca.