DECIMOSEGUNDA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MARTES
LOS DOS CAMINOS
Ciclo del Leccionario: I
Introducción
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Tú nos preguntas
a través de tu Hijo Jesucristo:
¿Qué camino quieren ustedes tomar:
el menos exigente y sin esfuerzo,
o el camino y la puerta estrechos, difíciles
y llenos de obstáculos?
Señor, que, al elegir,
nos decidamos siempre
por el camino de tu Hijo,
porque él es nuestro Señor
por los siglos de los siglos.
Primera Lectura
Lot, el sobrino de Abrahán, se adueña de la llanura fértil y rica que un día será destruida. Abrahán en cambio se queda con las colinas pedregosas que un día su pueblo poseerá.
Abrán poseía muchos rebaños y plata y oro.
También Lot, que acompañaba a Abrán, tenía ovejas y vacas y tiendas.
El país no les permitía vivir juntos porque sus posesiones eran inmensas, de modo que no podían vivir juntos.
Por eso surgieron peleas entre los pastores de Abrán y los pastores de Lot. En aquel tiempo cananeos y fereceos habitaban en el país.
Abrán dijo a Lot:
–No haya peleas entre nosotros ni entre nuestros pastores, que somos hermanos.
Tienes delante todo el país: si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; si vas a la derecha, yo iré a la izquierda.
Lot echó una mirada y vio que toda la vega del Jordán hasta la entrada de Zoar era de regadío, como un paraíso, como Egipto. Eso era antes de que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra.
Lot se escogió la vega del Jordán y marchó hacia el este. Así se separaron los dos hermanos.
Abrán habitó en Canaán y Lot habitó en las ciudades de la vega, acampando junto a Sodoma.
Los vecinos de Sodoma eran perversos y pecaban gravemente contra el Señor.
Cuando Lot se hubo separado de él, el Señor dijo a Abrán:
–Desde el lugar donde te encuentras echa una mirada y contempla el norte, y el sur, el este y el oeste.
Todo el país que contemplas te lo daré a ti y a tu descendencia para siempre.
Haré a tu descendencia como el polvo de la tierra: si se puede contar el polvo de la tierra, se contará tu descendencia.
Anda, recorre el país a lo largo y a lo ancho, que a ti te lo daré.
Abrán levantó su tienda y fue a establecerse al encinar de Mambré en Hebrón. Allí erigió un altar al Señor.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor;
el que me sigue tendrá la luz de la vida.
R. Aleluya.
Evangelio
Jesús dice que hay un camino fácil y espacioso que conduce a la perdición y otro estrecho y arduo que conduce a la Vida. El problema es que el primero es más tentador y por allí vamos tantas veces personas, familias, comunidades y naciones… pugnando por una vida de confort que ignora la dignidad del ser humano y se establece a costa del planeta, nuestra única Casa… Buena pregunta sería: Y nosotros, ¿por qué camino ahora estamos andando?
Las cosas santas
No tiren las cosas santas a los perros, ni arrojen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes para destrozarlos.
La regla de oro
Traten a los demás como quieren que los demás los traten. En esto consisten la ley y los profetas.
La puerta estrecha
Entren por la puerta estrecha; porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella.
¡Qué estrecha es la puerta!, ¡qué angosto el camino que lleva a la vida!, y son pocos los que lo encuentran.
Oración de los Fieles
– Pedimos al Señor que no nos convirtamos en demasiado exigentes con otros, sino que nos haga generosos y afables para tratarlos como nosotros esperamos que ellos nos traten. Oremos.
– Que no busquemos un camino demasiado fácil abonado de mentiras y de pasividad, cuando la vida y el bien de nuestros prójimos pide sacrificios. Oremos.
– Que no toleremos nunca pasivamente el que haya gente discriminada, explotada y excluida. Oremos.
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Tu Hijo Jesús escogió el camino
de la humildad y la pobreza
y todavía aparece en medio de nosotros hoy
en el signo cotidiano de un simple trozo de pan.
Danos, a nosotros y a tu Iglesia –te rogamos–,
la mentalidad de Cristo Jesús:
que no tratemos de impresionar al mundo
con poder y prestigio,
sino cambiar a tu Iglesia desde dentro
con nueva mentalidad;
que sepa proyectarse al mundo
con pobreza de medios
y con el sencillo don del humilde servicio.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Oh Dios, Señor de vida:
Tú respetas nuestra libertad
de poder elegir entre dos caminos divergentes:
el camino ancho y fácil de la propia voluntad,
que no lleva a ninguna parte,
o el duro y pedregoso sendero de tu voluntad.
Que tu Hijo esté con nosotros
y camine a nuestro lado
por el único camino que conduce a la vida,
el camino donde tu voluntad
es también nuestra voluntad
y tu felicidad es la nuestra,
ahora y por los siglos de los siglos.
Bendición
“Estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida.” Sí; algunas veces el camino del Señor no parece recto y derecho y no sabemos bien adónde nos lleva. Pero nuestra fe nos dice que confiemos firmemente en Cristo. Que el Dios todopoderoso los guíe siempre por sus caminos, les dé fuerza y los bendiga: el Padre, y el Hijo y el Espíritu Santo.
