NOVENA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MARTES
UN NUEVO CIELO y UNA NUEVA TIERRA
Ciclo del Leccionario: II
Introducción
Oración Colecta
Señor, Dios todopoderoso:
tú diriges el mundo
y toda la humanidad a su destino
que se centra en ti.
Dales a los líderes del mundo
y a los de nuestro país
una visión del futuro
que sea a la vez imaginativa y realista,
y respetuosa de la dignidad
y de los derechos humanos.
Ayúdanos a dar testimonio
de los valores del Evangelio
en nuestra vida diaria,
y a comprometernos
en el trabajo de la libertad,
de la justicia y de la integridad de la Creación.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Primera Lectura
La segunda carta de Pedro nos exhorta a vivir conscientes del Día del Señor, el día de su juicio de amor, que nos abrirá las puertas a un cielo nuevo y a una tierra nueva. Vivir conscientes significa procurar que cada día sea en fidelidad a Jesús y su Evangelio.
esperando y apresurando la venida del día de Dios, cuando el cielo se consumirá en el fuego y los elementos se derretirán abrasados.
De acuerdo con su promesa, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva en los que habitará la justicia.
Por tanto, queridos hermanos, mientras esperan estas cosas hagan todo lo posible para que Dios los encuentre en paz, sin mancha ni culpa.
Piensen que la paciencia de Dios con ustedes es para su salvación; como les escribió nuestro querido hermano Pablo con la sabiduría que le fue concedida.
Por eso, queridos hermanos, estén prevenidos y precavidos para que no sean arrastrados por los engaños de hombres sin principios, y pierdan su firmeza.
Crezcan, más bien, en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él la gloria ahora y hasta la eternidad. [Amén.]
Salmo Responsorial
Salmo 89, 2. 3-4. 12-13. 14 y 16
R. (1) Tu eres, Señor, nuestro refugio.
Desde antes que surgieran las montañas,
y la tierra y el mundo apareciesen,
existes tú, Dios mío.
desde siempre por siempre. R.
R. Tu eres, Señor, nuestro refugio.
Tú haces volver a polvo a los humanos,
diciendo a los mortales que retornen.
Mil años son para ti como un día,
que ya pasó; como una breve noche. R.
R. Tu eres, Señor, nuestro refugio.
Setenta son los años que vivimos;
llegar a los ochenta es más bien raro;
pena y trabajo son los más de ellos,
como suspiro pasan y pasamos. R.
R. Tu eres, Señor, nuestro refugio.
Llénanos de tu amor por la mañana
y júbilo será la vida toda.
Haz, Señor, que tus siervos y sus hijos
puedan mirar tus obras y tu gloria. R.
R. Tu eres, Señor, nuestro refugio.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo
ilumine nuestras mentes,
para que podamos comprender cuál es la esperanza
que nos da su llamamiento.
R. Aleluya.
Evangelio
En este evangelio, Jesús planta posición frente al poder humano sin que esto excluya nuestra participación ciudadana comprometida y responsable, que impregne de valores evangélicos la vida social y que haga de los cristianos en el mundo personas que trabajan incansablemente por la paz, la justicia y la dignidad humana.
Sobre el tributo al césar1
Después le enviaron unos fariseos y herodianos para ponerle una trampa con las palabras.
Se acercaron y le dijeron:
—Maestro, nos consta que eres sincero e imparcial porque no juzgas según la apariencia de la gente, sino que enseñas con verdad el camino de Dios. ¿Es lícito pagar tributo al césar o no? ¿Lo pagamos o no?
Dándose cuenta de su hipocresía, les dijo:
—¿Por qué me ponen a prueba? Tráiganme una moneda, que la vea.
Se la llevaron y les preguntó:
—¿De quién es esta imagen y esta inscripción?
Le contestaron:
—Del césar.
Y Jesús replicó:
—Entonces den al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios.
Y quedaron sorprendidos de su respuesta.
Oración de los Fieles
– Para que la justicia, el amor y la libertad responsable sean la base del orden social en el mundo y en nuestro país y así todos podamos vivir en paz y seguridad. Rogamos al Señor.
– Para que todos los ciudadanos tengan un fuerte sentido de responsabilidad cívica y participen activamente para alcanzar el bien común y el bienestar de todos. Rogamos al Señor.
– Para que la Iglesia en nuestro país se comprometa activamente en la edificación del Reino. Rogamos al Señor.
– Para que nuestra patria ocupe un papel de honor en la familia de las naciones y contribuya eficazmente a la paz y a la unidad. Rogamos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Señor, Dios nuestro,
te ofrecemos este pan y este vino
como señal por la cual tu Hijo Jesucristo
revive su entrega por nosotros.
Que sean también signos
de nuestra responsabilidad
hacia nuestra comunidad humana,
para que, con tu Hijo, estemos listos
para dar testimonio de los valores del Evangelio
y de cómo pueden éstos orientar
a nuestra sociedad a mayor paz,
amistad y amor.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Señor, Dios nuestro,
estás a punto de enviarnos a nosotros,
reunidos aquí en torno a tu Hijo,
de vuelta a la ciudad secular
para unir fuerzas con otros
y, como levadura en la masa,
construir la ciudad de Dios.
Haznos sensibles
a las necesidades de los demás
y ayúdanos a dar a todos
oportunidades iguales en la vida,
a construir comunidades de amistad y amor,
y a dar calor humano a la tierra
con un toque de tu bondad.
Te lo pedimos, Padre, por Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
En esta eucaristía hemos dado gracias y alabanza a Dios, no solo en nuestro nombre como Pueblo suyo, sino también en nombre de toda la humanidad. Que ojalá podamos cumplir nuestra tarea de imbuir a este nuestro mundo de los valores del Evangelio. Y que Dios los bendiga, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
