Así sentencia el Señor contra los vecinos de Anatot, que intentan matarte, diciéndote: No profetices en Nombre del Señor si no quieres morir en nuestras manos.
Así sentencia el Señor contra los vecinos de Anatot, que intentan matarte, diciéndote: No profetices en Nombre del Señor si no quieres morir en nuestras manos.