Yo, como cordero manso llevado al matadero, no sabía los planes homicidas que tramaban contra mí: Cortemos el árbol que está en todo su vigor, arranquémoslo de la tierra de los vivos, que su nombre no se pronuncie más.
Yo, como cordero manso llevado al matadero, no sabía los planes homicidas que tramaban contra mí: Cortemos el árbol que está en todo su vigor, arranquémoslo de la tierra de los vivos, que su nombre no se pronuncie más.