Escuchen, mujeres, la Palabra del Señor, reciban sus oídos la palabra de su boca. Enseñen a sus hijas lamentaciones, cada una a su vecina este canto fúnebre:
Escuchen, mujeres, la Palabra del Señor, reciban sus oídos la palabra de su boca. Enseñen a sus hijas lamentaciones, cada una a su vecina este canto fúnebre: