Ya se escucha el lamento en Sión: ¡Ay, estamos deshechos, qué terrible fracaso! Tuvimos que abandonar el país, nos echaron de nuestras moradas.
Ya se escucha el lamento en Sión: ¡Ay, estamos deshechos, qué terrible fracaso! Tuvimos que abandonar el país, nos echaron de nuestras moradas.