al oír desde lejos el grito de auxilio de la capital: ¿No está el Señor en Sión, no está allí su Rey? –¿No me irritaron con sus ídolos, dioses inútiles y extraños?
al oír desde lejos el grito de auxilio de la capital: ¿No está el Señor en Sión, no está allí su Rey? –¿No me irritaron con sus ídolos, dioses inútiles y extraños?