por eso, miren que llegan días –oráculo del Señor– en que ya no se llamará El Horno ni valle de Ben-Hinón, sino valle de las Ánimas, porque tendrán que enterrar en El Horno por falta de sitio;
por eso, miren que llegan días –oráculo del Señor– en que ya no se llamará El Horno ni valle de Ben-Hinón, sino valle de las Ánimas, porque tendrán que enterrar en El Horno por falta de sitio;