XIII. La embriaguez del amor
Ven desde el Líbano, novia mía,
ven del Líbano, acércate.
Desciende de la cumbre del Amaná,
de las cumbres del Senir y del Hermón,
de las guaridas de leones,
de los montes de leopardos.
Ven desde el Líbano, novia mía,
ven del Líbano, acércate.
Desciende de la cumbre del Amaná,
de las cumbres del Senir y del Hermón,
de las guaridas de leones,
de los montes de leopardos.