Olvidaste al Señor que te hizo, que desplegó el cielo y cimentó la tierra. Y temías sin cesar, todo el día, la furia del opresor, cuando se disponía a destruir. ¿Dónde ha quedado la furia del opresor?
Olvidaste al Señor que te hizo, que desplegó el cielo y cimentó la tierra. Y temías sin cesar, todo el día, la furia del opresor, cuando se disponía a destruir. ¿Dónde ha quedado la furia del opresor?