Levanten los ojos al cielo, Miren abajo, a la tierra: el cielo se disipa como humo, la tierra se gasta como ropa, sus habitantes mueren como mosquitos; pero mi salvación dura por siempre, mi victoria no tendrá fin.
Levanten los ojos al cielo, Miren abajo, a la tierra: el cielo se disipa como humo, la tierra se gasta como ropa, sus habitantes mueren como mosquitos; pero mi salvación dura por siempre, mi victoria no tendrá fin.