El final de la injusticia: impaciencia y anuncio
¿Hasta cuándo, Señor,
pediré auxilio sin que me escuches?
¿Hasta cuándo te gritaré:
¡Violencia!, sin que me salves?
¿Hasta cuándo, Señor,
pediré auxilio sin que me escuches?
¿Hasta cuándo te gritaré:
¡Violencia!, sin que me salves?