Asiria no nos salvará, no montaremos a caballo; no volveremos a llamar dios nuestro a las obras de nuestras manos; en ti encuentra compasión el huérfano.
Asiria no nos salvará, no montaremos a caballo; no volveremos a llamar dios nuestro a las obras de nuestras manos; en ti encuentra compasión el huérfano.