Ese día se te abrirá la boca y podrás hablar en presencia del fugitivo, y no volverás a quedar mudo. Les servirás de señal y sabrán que yo soy el Señor.
Ese día se te abrirá la boca y podrás hablar en presencia del fugitivo, y no volverás a quedar mudo. Les servirás de señal y sabrán que yo soy el Señor.