Ya tiene en su mano derecha el vaticinio: ¡A Jerusalén! ¡A prorrumpir en alaridos y lanzar gritos de guerra, a dirigir máquinas de guerra contra las puertas, a hacer un terraplén y construir torres de asalto!
Ya tiene en su mano derecha el vaticinio: ¡A Jerusalén! ¡A prorrumpir en alaridos y lanzar gritos de guerra, a dirigir máquinas de guerra contra las puertas, a hacer un terraplén y construir torres de asalto!